Archivo mensual: octubre 2009

La Universidad y el Imperio del Saber jerarquizado

¿Quién es la rectora y quiénes son lxs decanxs que le hacen la corte? es un pregunta común que se hará cualquier cámara que se acerque a la realidad universitaria. ¿Cómo llegaron a dichos puesto? Es la cuestión que completa la interrogante. La Universidad Central de Venezuela, tal y como la conocemos hoy día, es la expresión de un sistema que construye, como la mayoría de los centros educativos, su legitimidad en el saber. Éste a su vez, se encuentra mediado por un tamiz en el que postgrados, maestrías y doctorados van jerarquizando el hecho universitario.

El profesor habla, opina. El saber adquirido da cuenta y fortalece su opinión. El saber toma el cuerpo de una verdad ineluctable. El profesor es la corporificación de la verdad. La jerarquía se establece y ya es bien conocida aquella fábula en donde cierta profesora de sociología, al iniciar a los estudiantes de los primeros semestres, dibujaba un punto muy chico en el pizarrón y alrededor de éste un círculo que encerraba al primero. Luego explicaba que el punto representaba la pequeñez del conocimiento del iniciado y el círculo la grandeza de su conocimiento. El estudiante quedaba relegado al vacío simbólico de la ignorancia. En adelante, su labor consistiría en agrandar, cada vez, el punto dibujado en la pizarra.

Mientras la vida universitaria se recorre entre la lucha y la aceptación de la dictadura del saber jerarquizado, el sistema va expresando sus dinámicas en la excepción del quehacer universitario. Mientras en las afueras de la universidad la participación política y el protagonismo popular van tomando cuerpo, curiosamente, la universidad recorre el camino inverso.

Las elecciones universitarias se constituyen como un acto político dado a los expertos del saber. Lxs estudiantes opinan pero su voto tiende a ser más una recomendación que una decisión. Lxs obrerxs están allí pero no son tomados en cuenta. Podríamos decir que cualquier analogía entre la asamblea de la Organización de las Naciones Unidas y el Consejo de Seguridad, es pura coincidencia. La soberanía de la vida universitaria queda relegada a una minoría que a través  del saber jerarquizado toma las decisiones en nombre de la autonomía y la ilustración.

Entre tanto, la oposición toma las herramientas de la participación política dispuestas en la constitución que otrora negaron. Construyen redes populares y agitan al estudiantado burgués a tomar las calles. Se afirma que la UCV es uno de los pocos focos dignos de la resistencia opositora. Se pone en evidencia entonces, que tras el discurso que enuncia Libertad y Democracia, se esconde el ejercicio de una opción política que busca instaurar el régimen descentralizado de la autonomía privada.

Sin embargo, la hermandad privatizada que enlazaba a la UCV con el Banco de Venezuela a través de Universia queda, curiosamente, disuelta. Como si de una comedia se tratara, la nacionalización del Banco de Venezuela podría permitirle a las instancias gubernamentales, por primera vez en muchos años, revisar detalladamente los estados de cuenta, las movilizaciones de capital y la forma como decanxs y rectores/as se deleitaban los intereses de las cuentas universitarias en buen whiskey y carnes de primera calidad.

Por su parte, la lucha histórica de la paridad de votos 1x1x1 que hoy toma, nuevamente, cuerpo en los diversos debates del recinto universitario, debe convertirse en un punto de honor. Empero esta tarea que hoy surge como fundamental no puede dejar de ir acompañada de una reapropiación del territorio universitario. Frente al aburguesamiento que demuestran las cámaras televisivas y los altoparlantes debe construirse, también, una nueva forma de hacer el espacio político de la universidad. Construir una lógica de la acción política que trascienda la lucha, meramente electoral, por los centros estudiantiles y las instancias de gobierno. Cuestionar profundamente el modelo de la enseñanza-aprendizaje dispuesto por el Imperio del saber jerarquizado y aprender, de las experiencias, capacidades y potencialidades que el movimiento popular ha demostrado en las últimas dos décadas, son los principios que deben animar al movimientos estudiantil que alza las banderas de la emancipación.

Con mi adarga al brazo # 1

adarga1a

Me decidí a hacer un pequeño zine…Una hoja carta nada más con algunos textos publicados acá y otros recolectados en el camino…!

Para acceder al zine puedes hacer click sobre éstas palabras…!

Un abrazo para todxs!

No lo sueñes, vívelo: el sueño y la hipocresía patriarcal

I

Salgo de la Casa de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (CELARG) y tomo rumbo hacia el metro. De alguna forma me siento extraño caminando por ese lado de la ciudad. Me siento ajeno y las luces de la Plaza Francia y los autos impactan en mis pupilas. De seguro el dolor de cabeza ya no tarda en llegar.

Sigo caminando y en una de las aceras veo una propaganda que me llama la atención. No lo sueñes más, vívelo enuncia el cartel. Luego de leer la frase me dispongo a examinar la totalidad de la anuncio. TRÍO se llama el gentleman club que se anuncia. La imagen se constituye como una combinación de los anuncios de baño. Dos anuncios de damas y uno de caballeros conforman lo que para la propaganda sería la combinación perfecta.

Imagen0148

II

Un gentleman club es un local para las élites. Un club exclusivo y diseñado para que los hombres de la aristocracia puedan dar rienda suelta, como dirían los Les Luthier, a sus deseos más sublimes y más perversos. Creados en la Londres del siglo XVIII los gentleman club prohibían la entrada de mujeres a su recinto.

III

El lunes de esta semana se realizó una concentración frente a la asamblea nacional cuyo objetivo era luchar por la despenalización del aborto y hace unos meses atrás, la comunidad GLBT se movilizó hacia el mismo lugar para debatir y apoyar la Ley de Equidad de Género.

IV

Mientras en Freud el sueño es una forma de realizar los deseos la idea que se desprende del anuncio que describíamos anteriormente es, en su totalidad, distinta.

Realizar el deseo sin reprimirlo, frustrarlo y sublimarlo es un proceso que se constituye, básicamente, a través del consumo y el dinero. La combinación perfecta entonces, no se realiza en el hecho de que el gentleman pueda estar con dos mujeres al mismo tiempo, sino, en la tríada hombre-dinero-consumo. La mujer se constituye como objeto y la sociedad patriarcal encubre, tras una propaganda “inofensiva”, su rostro. Realizar el sueño, vivir el deseo se despliega en un proceso de compra-venta.

Estaría demás comentar como las élites se han opuesto a la Ley de Equidad de Género y a la despenalización del aborto. La forma como opera la hipocresía de la sociedad patriarcal obliga a gentleman y curas a asistir a lugares privados y discretos que permitan consumir la realización de sus deseos. Mientras, la comunidad GLBT y feminista adquiere su voz y su rostro en la lucha callejera por la reivindicación de sus derechos.

Decía Eduardo Galeano que “sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres”. Lo que se pone en evidencia entonces, es que mientras algunxs luchan por realizar sus deseos, otros sencillamente pagan por ellos.